Jun

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Desafío Robinson Crusoe


Para comenzar cito el siguiente  párrafo para adentrarnos en el tema.

La carrera “Desafío Robinson Crusoe” se enmarca en el programa de Desafío Levantemos Chile de colaborar con la comunidad de Juan Fernández en difundir el turismo aventura como destino en el Archipiélago y apoyar en el desarrollo y reactivación del destino turístico después del maremoto sufrido. (http://www.desafiorobinsoncrusoe.cl/iniciativa.htm).

Todo lo que involucró esta carrera comenzó justo cuando estaba en Argentina a punto de correr el Cruce de los Andes, recuerdo que nos llamaron desde Chile para avisarnos que las inscripciones se habían abierto, y llamaban justamente para robarme mi dupla (por suerte no lo lograron)  a Juan Fernández sólo irían 50 duplas (las primeras que se inscribieran), luego cambiaron las reglas del juego y se hizo una larga selección , las inscripciones se cerraron con 129 duplas inscritas y entre las 48 que clasificaron desde un principio estaba PLACER EXTREMO mi equipo.

No puedo explicar la ansiedad que tenía por esta carrera, ya el sólo hecho de que el viaje se hiciera junto a los otros equipos tenía su cierta mística y además conocer Juan Fernández, que es un destino  que muy pocos chilenos tienen el privilegio de conocer hacía que aumentara la emoción.

Los días se acercaban y todo estaba perfecto hasta que casi me quedo sin carrera, sin viaje y todo, ya que uno de mis compañeras  de trabajo (Liv) se quebró un dedo del pie y debería haber estado varios días en reposo, algo que no hizo sólo porque sabía que yo esto lo deseaba mucho, y si tomaba la licencia, no habría nadie para reemplazarla a ella y a mi dentro de la tienda.

17 de Mayo

En fin llegó el gran día viajamos a Valparaíso y vimos este monstruo de buque (Buque Aquiles de la Armada de Chile), el cual zarpó cercano a las 02 am del 17 de mayo con destino a Robinson Crusoe, para qué hablar del viaje, este fue una aventura de principio a fin, lleno de corredores vomitando por todos lados (ni yo me salvé), gente con suero, y mareamin (pastillas para los mareos) dando vueltas por todos lados. Pero no todo era malo, hubo hasta karaoke en las noches que tuvimos en el buque.

18 de Mayo

Después de cerca de 31 horas de viaje llegamos y tuvimos que esperar toda la mañana para poder bajarnos, y cuando bajamos ya no volvimos más, mientras algunos dormían en el buque, nosotros lo hacíamos en una cabañita con una exquisita vista de la bahía Cumberland y sólo por $5000 pesitos comíamos una exquisita sopa de langosta, más spaguetti con langosta y de postre panacota, era una delicia, algo que en ninguna parte de Santiago encontraríamos a este costo y además con la gran atención de la señora Marcela, en la Posada del Pirata.

 19 de Mayo

La mañana del día de la carrera había un ánimo gigante por todos lados, yo estaba muy nerviosa, porque la carrera partía con kayak y me da un susto enorme remar en mar, pero los minutos pasaban y ya la carrera estaba por comenzar.

Cuando  ya estábamos todos en el arco de partida se hizo un breve homenaje a los fallecidos en el accidente de Juan Fernández, entre los cuáles había 2 personas que habían sido pioneros en las carreras de aventura, me refiero a Jorge Palma y Joel Lizama.

Y se largó, hubo algo así como una vuelta olímpica para separar a los 65 equipos en competencia, de los cuales 7 eran equipos de la isla.  Comenzamos a remar con destino a Puerto Francés, a los de la punta casi ni los veíamos allí estaban varios equipos de la isla que no contaban con la suerte de nosotros que teníamos kayak que nos entregó la organización, kayaks leeentos, pero que no se daban vuelta con nada. Llegamos a Puerto Francés a unos 30 minutos de los primeros mixtos y cerca de quintos en los mismos, al bajar del kayak  nos enfrentábamos a  2 alternativas bordear un cerro para llegar al Pc o subir directamente por el cerro y  con un desnivel, que muy pocas veces habíamos visto.  

Partimos con mucha energía, yo iba muy entusiasmada, hasta que miré para abajo y me di cuenta de la altura y que si me llegaba a caer sería una caída muy fea, ahí me detuve y comencé a andar con un poco de más calma, pero en general la calma me la daban mis bastones y zapatillas, que se apoyaban en cualquier cosa y no se resbalaban y así fueron pasando los puestos de control.  Aunque fuese muy poco lo que había que orientar, fue gracias a la orientación que pasamos al tercer lugar e íbamos acortando terreno, no sabíamos quiénes iban antes que nosotros hasta que llegamos a un rapel de unos 20 metros (Pc 5)  y nos dimos cuenta que el equipo Pucón iba segundo y a unos 5 minutos de nosotros, a esta altura del día que habíamos comenzado con sol, estaba hecho de sólo lluvia y que no paró hasta el anochecer.

Katherine Cañete

Pero continuemos con la carrera, salimos del rapel y corrimos todo el rato, no paramos hasta llegar al Pc Camp quizá debido a todo el ánimo que nos daba la gente de la isla, que hasta en los lugares más inesperados estaban para darte ánimo. 

Ya en el PC CAMP los equipos amateurs, terminaban el día,  pero los pro debíamos continuar con otro trekking, en el cual teníamos que llegar a Sal Si Puedes que como casi todos los otros Pc estaba en la punta del cerro. Cuando nosotros comenzamos a subir, los primeros en terminar ya estaban en la meta, era el equipo Ergomass.  Subimos tan rápido como pudimos y así supimos quiénes iban en la delantera de los equipos mixtos, era Selkirianos un equipo que estaba dando una gran sorpresa, ya que eran primerizos en estas carreras, pero habían tenido un tan buen desempeño que se encontraban en la punta.  Llegamos a la punta del cerro marcamos y comenzamos a bajar.

Llegando abajo uno veía banderas, caras de felicidad y apoyo por todos lados, no podías sentirte mal sobre todo pensando que la diferencia de 30 minutos impuesta en kayak, la habíamos bajado a 15 minutos en el trekking y que sólo estábamos a 3 minutos de los segundos y en tercer lugar, pero todavía nada estaba dicho, sólo que al terminar el primer día, ya habíamos puesto la hora de ir a comer un rico almuerzo donde la señora Marcela.

20 de Mayo.

Segundo y último día de competencia. Ya no estaba tan nerviosa por andar en kayak (aunque debería haberlo estado), pero estaba nerviosa porque no quería perder nuestro tercer puesto y si era posible, alcanzar a los segundos. 

Llegar al primer Pc no fue tan difícil, teníamos viento a favor y pasamos a varios equipos incluso estuvimos muy cerca de alcanzar a los segundos mixtos pro.

Nos bajamos y todo era tan lindo, que daban ganas de quedarse mirando un buen rato, lo majestuoso de la isla, era impresionante desde el ángulo que se le mirara, pero teníamos que seguir, nos hidratamos, comimos y seguimos, vimos prontamente el Pc del trekking que continuaba, así que nos dirigimos a éste lo más rápido posible, obviamente estaba muy alto y desde allí se veía el que continuaba, y para llegar había que bajar todo lo que habíamos subido y nuevamente subir, pero quizá al doble y con un terreno algo traicionero, ya que de pronto habían unos bosquesitos que eran tan húmedos que me resbalé y me pegué tan fuerte en el coxis que lo único que quería era llorar, pero me paré y le dije a Renzo (mi esposo), sigamos porque si me enfrío me va a doler mucho más, así que comenzamos a correr. 

Los equipos que venían en contra nos animaban mucho, nos decían: “los llevan pillados”, están súper cerca, incluso en algunos minutos “Los Tanos”, nos dieron el paso, pero luego nos pasaron nuevamente a la hora de partir en el kayak. En el segundo trayecto en kayak teníamos viento en contra y la verdad se hacía interminable, además partir era todo un desafío, ya que las olas hacían que subirse y que no te botara el kayak fuera toda una proeza. Cuando llegamos al segundo trekking teníamos lobitos de mar a nuestro lado, muy juguetones y tiernos, que hacían aún más especial la carrera.

Comenzamos el penúltimo trayecto en kayak ya con un poco de menos energía y con tanto viento que hacía que te congelaras, (el viento causó tantos estragos que tuvieron que rescatar a 14 equipos con supuesta hipotermia, de los cuales 2 casos fueron reales) yo iba adelante en kayak, así que gran parte del agua que nos llegaba primero pasaba por mí. Llegamos al lugar donde había que hacer apnea, para esto había que nadar unos 30 metros, en los que primero no me debería haber metido con guantes, y tampoco con zapatillas me hundía tanto y estaba tan cansada que sentía que me iba a ahogar, sólo por Renzo pude llegar al lugar donde había que hacer la apnea, sumergirme no me costó nada, tampoco sacar la piedra a flote, deben haber sido unos 3 metros de profundidad, pero lo que me costó fue salir a la orilla, yo nadaba y nadaba y no podía avanzar, el oleaje me mantenía en el mismo lugar todo el rato, pero no todo fue tan malo, ya que en este lugar por fin pasamos al equipo que iba en segundo lugar, al que no volvimos a ver, ya que nos subimos al kayak para remar unos cuantos metros y  llegar al Pc Camp. 

Mientras Renzo marcaba los puntos en el mapa, a mi Karina Nahuelhal  (una de las competidoras que habían rescatado) me cambiaba ropa, muy rápidamente, ya que yo del frío casi no me movía, luego me dio el café más exquisito que hasta hoy he tomado, no puedo nada más que agradecer y hacer notar lo lindo que es la familia de corredores, que en las buenas y en las malas están dispuestos a ayudar. Partimos al trekking final, el primer Pc estaba en el mirador de Selkirk, que de corto no tenía nada y de subida tenía todo, escalones de gigante y una belleza inigualable, fue tan lindo y energizante correr por aquí, es como que te sientes que conociste una parte del paraíso, yo me sentía increíble, pero no todos estaban disfrutando como yo, ya que de vuelta venía Ramiro Ovalle con Diego Banfi del equipo “Animal” peleando los primeros lugares de los varones pro y Ramiro me pregunta: ¿Kathita has visto algo? Y yo le contesto demasiado feliz con una gran Sí, a lo que él me responde, yo no he visto nada y sigue corriendo. Quizá yo tendría que correr así para ir más adelante, pero no puedo, me encanta fascinarme con la naturaleza y esto sí que era bello. Finalmente marcamos el penúltimo Pc y comenzamos a bajar, el terreno era peligroso, pero debo agradecer tanto a mis bastones y a mis zapatillas, ya que sin ellos no hubiese sobrevivido tan bien, se portaron excelente en la bajada y yo iba mucho más cómoda gracias a ellos. En los últimos metros pillamos a los “Patiperros Andinos” y abajo nos estaban esperando “Los Tanos” para darnos ánimo. Al final llegamos en el segundo lugar, pero yo me siento como si hubiésemos ganado, ya que esta carrera nos hizo crecer en muchos aspectos, como equipo, como personas, como matrimonio y nos dio el regalo de conocer un lugar tan asombroso, que se ha convertido en uno de mis lugares favoritos de los que conozco, puede que sea por la mezcla entre lo agradable de la gente, los paisajes, lo que vivimos en ella y lo que queda en ella de aquellos que tuvieron un sueño y nosotros se lo cumplimos, no sé si de la manera en que ellos querían, pero tratamos de seguir con la ruta que supongo nos habrían Trazado. 

Dedicado a Joel Lizama, un inalcanzable aventurero de corazón. 

Equipo que usé en la carrera

Mochila Talon 22 de Osprey, 

Bastones Distance Z poole de Black Diamond

Zapatillas Vasque Mindbender.

Agradecimientos a: 

Tatoo Adventure Gear, a todos los que han creído en mí alguna vez y han alentado mis pasos, a mi querida familia, y a mi amado Renzo Santoro.

 

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