Feb

02

Desempolvando Fisuras


Lima no es conocido, por sus grandes paredes de granito, ni por sus miles de bloques duros ni muchos menos por sus  paredes extraplomadas de Caliza. Lima se caracteriza por ser un buen destino gastronómico, gente divertida y muchos spots para correr olas a corta distancia.

Sin embargo…..

Existe un grupo de jóvenes escaladores, que en vez de ir a la playa los fines de semana, enfocan su mirada en algunas fisuras sumamente estéticas, no muy largas y que por lo general involucran casi 40min de aproximación y 1 hr en carro para llegar al sitio de promedio.

Escaladores en Lima

De izq a derecha: Diego Cebreros (embajador Tatoo) , Nicolas Romero y Rodrigo “Jolsito” Melgar

Nuestras ganas de escalar estas viejas rutas, no radica en realizar un “first ascent” (primera ascensión al completar una ruta sin caerte), ni en proponer nuevas vías. Sino simplemente en la motivación irracional que lleva a todos los escaladores en escalar una ruta, que te hipnotiza por su estética, y te rompe la cabeza por sus particularidades técnicas, particularidades que solo te sirven para escalar esas rutas en específico.

Las rutas que nos abocamos a encadenar, son rutas que han sido encadenadas hace mucho tiempo, principalmente por la “VIEJA” escuela de escaladores, que actualmente se ha retirado a practicar otro deporte como el KAYAK (el comentario hace referencia a motivar a estos “VIEJOS” escaladores a volver a escalar con más frecuencia), y que hasta el día de hoy a lo mucho cuenta con una o dos repeticiones.

Escalando en roca

Vista de apendicitis (Escalador Rodrigo Melgar)

La primera ruta que empezamos a probar se llama “Apendicitis”, es un gran bloque partido perfectamente por la mitad, que ha encajado entre dos piedras, formando así un techo de 3 metros del que solo puedes salir empotrando las manos y los pies, por una fisura de manos, y que luego se transforma en una fisura de puños por otros 5 metros más. La dificultad de la ruta supone encontrar los empotres perfectamente, aguantando el dolor de todo el peso en las constricciones de la fisura donde empotras las manos.

Diego Cebreros

Apendicitis: Diego Cebreros entrando a la fisura de puños

La otra ruta se llama “Esto ya no parece Kansas”, y es un techo de unos 7 metros, que va por una fisura que se escala en contraposición todo tiempo. Es una ruta sostenida que está protegida por dos chapas y dos nueces. Donde la movida final es el crux de la ruta, en la cual tienes que montarte con la ayuda de un empotra de puño y una regleta lateral, a una repisa completamente llena de tierra.

Ruta de escalada Esto ya no parece Kansas

Probando la salida de “Esto ya no parece Kansas”

Probar ambas rutas, implica un esfuerzo ya que son un estilo diferente a las rutas deportivas a los que estamos acostumbrados, sin embargo la motivación no decae y seguimos probandolas con el mismo entusiasmo que la primera vez. Estas rutas son de las más estéticas que podemos encontrar en Lima y merecen estar desempolvadas, ya que si no podemos repetir las rutas duras de las anteriores generaciones, no podremos realmente dar un salto en nuestra escalada para poder buscar nuestra propia perspectiva, ya sea en boulder, deportiva, multi-pitch o bigwall.

Al momento, seguimos probando las rutas, y nos hemos puesto de meta finales de Enero para pasar a otros objetivos. Solo existe un encadene en “Apendicitis” y en “Esto ya no parece Kansas”, todos los del equipo estamos a un milimetro de encadenar.

Ojalá este post sirva para que más Limeños vayan a probar las increibles rutas que hay en Lima, que necesitan ser desempolvadas.

A escalar!!!.

Equipo utilizado

About Diego Cebreros

Lima, Perú. Apasionado por la aventura. Diego siempre ha estado en busca del contacto con la naturaleza, ya sea practicando vela, deporte del cual fue seleccionado nacional, o escalando roca la cual es su máxima pasión. Lejos de ser el escalador más fuerte, siempre es el escalador que más disfruta escalar. Más información sobre Diego Cebreros

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