Abr

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Esperando una ventana en Torres del Paine


Todos sabemos del implacable clima de la Patagonia, pero siempre albergamos la esperanza de una buena temporada en la que podamos escalar todo lo planeado y más.

Con ese pensamiento emprendí viaje a la Patagonia, con grandes expectativas después de pasar la contra temporada entrenando en Norte América: Squamish, Bugaboos, Indian Creek, entre otros.

El viaje estaba planeado para dos meses: el primero en Torres del Paine y el segundo en el Chaltén. Llegamos a las Torres para año nuevo y nuestros amigos y el guarda parques ya nos comentaban que el tiempo no había estado bueno. Es en este escenario que llega la inevitable pregunta sobre qué podemos hacer durante la espera de una ventana:

Portear el equipo: mantiene el cuerpo en forma, se utilizan los días de mal tiempo para portear y así cuando salga el sol el equipo ya está a los pies de la vía o mucho más cerca, lo que disminuye el tiempo de aproximación. Además desde ese lugar de acopio se puede aprovechar de identificar la vía y la aproximación.

Valle del Silencio - Torres del Paine

Ha terminado el porteo a la base de la pared oeste, Valle del Silencio.

Bloquear: una recurrente actividad de los escaladores, que afortunadamente se puede practicar con condiciones adversas. Mantiene en forma y quita la ansiedad por escalar.

Escalada Torres del Paine

Boulder Valle del SilencioBloques de Valle del Silencio, una tarde soleada después de los fuertes vientos de la mañana.

Rutinas de trabajo físico: cuando el porteo está terminado, los problemas de boulder solucionados y aún no hay ventana, se puede recurrir al ingenio y armar un pequeño gimnasio de cuerdas y barras de madera, hacer flexiones, abdominales, sentadillas, etc.

camping japonés

Arreglar o construir un refugio: los escaladores usamos muchos lugares para protegernos del mal tiempo, como cuevas o corrales, y estos requieren de trabajo para quedar cómodos y/o abrigados del viento, nieve o lluvia. Siempre hay algo para mejorar.

cueva bonington en el valle del silencio

campamento oeste Torres del PaineBivac en la base de la cara oeste

Actividades de distracción: un libro escogido, alguno que siempre has querido leer pero nunca has tenido el tiempo, juegos de cartas, dados y ajedrez.

Cocinar: algo imprescindible en la montaña y sobre todo en mal tiempo, es el momento para practicar nuevas recetas, comer rico, más elaborado y con tiempo.

Ir al pueblo o ciudad: moverse y caminar mantiene el estado físico, en nuestro caso eran 5 a 3 horas de bajada. Aprovechas de abastecerte de más comida, bañarte, averiguar del tiempo, practicar escalada deportiva, comer en un restorán, ir al bar, etc. Y volver al campamento cuando el tiempo esté mejor.

Laguna Sofía, lugar de escalada deportivaLaguna Sofía, lugar de escalada deportiva.

Fue de esta manera, que durante nuestra espera eventualmente se fue enero y todavía ni una sola cumbre de las Torres había sido tocada. Mientras, las noticias que recibíamos de El Chaltén decían que el tiempo allá era un poco más favorable pero no excepcionalmente bueno. Al vernos en esta situación: con nuestros equipos porteados y aún imposibilitados de escalar las Torres, decidimos descartar la idea de ir a El Chaltén. Por otra parte, y sumando razones para tomar esta decisión, ocurrió la desgracia de que a una amiga, con la cual haríamos cordada en El Chaltén, le robaron todo el equipo de escalada en Cochamó.

Durante nuestras idas y vueltas a Punta Arenas, trabajamos preparando el sitio para nuestra futura casa, nivelando el terreno a pulso con pala y picota; y a medida que pasaron estos días de espera, también empezamos a recibir buenas noticias: la segunda quincena de febrero se venía mejor. Partimos otra vez al Paine, esta vez con grandes esperanzas, altas temperaturas y nada de viento. Sin embargo, en el Valle del Silencio nos esperaba otro evento natural. Al ser aquella la primera ventana del año, la pared se había tornado realmente peligrosa, pequeñas avalanchas y también bolas de hielo se precipitaban desde las cumbres, en los slabs caían planchas de nieve y lo poco que quedaba a salvo estaba mojado. De todas maneras estábamos muy contentos de poder bajar todo el equipo con gran facilidad y disfrutar del hermoso sol.

Desde que llegamos al parque, hasta que nos fuimos, ningún escalador hizo cumbre.

Por Rosario Toro Rodriguez, Embajadora Tatoo.

Para este viaje utilicé:

About Rosario Toro

Santiago, Chile. Practica el montañismo hace 10 años, apasionada por la vida al aire libre en todas sus expresiones; profesional del ecoturismo, pasa gran parte de su vida viajando por el mundo, buscando nuevos destinos para disfrutar del montañismo, escalada y esquí de montaña. Su mayor interés y aspiración es las grandes paredes de escalada tradicional.
 

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