Abr

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Fin de semana en Arenales, Argentina


El pasado fin de semana largo fuimos con mis amigos Lina Torres y Armando Montero a escalar en el sector de Arenales, cerca de Mendoza, Argentina.

El viaje de ida fue larguísimo pues para variar en la aduana argentina había una gran cantidad de autos, lo que sumado a la pobre eficacia de los oficiales argentinos hizo que estuviéramos tres hora parados ahí. Producto de ese atraso y de que habíamos salido en la tarde del jueves, llegamos al refugio Portinnari a las 4AM, lo que nos obligó a acampar a la entrada del cajón. Al día siguiente nos levantamos temprano y luego de un rápido proceso de inscripción con gendarmería, pasamos en dirección del cajón de Arenales, donde dejamos la camioneta a unos 800 metros del segundo refugio y nuestro lugar de campamento. Una vez armadas las carpas, preparamos el equipo y comenzamos a discutir que ruta escalaríamos aquel día.

La decisión fue obvia, iríamos por “Armónica”, un 6a clásico de la zona y catalogada como 5 estrellas, y que ya nos habían recomendado varios escaladores amigos.

Después de una dura aproximación, llegamos a la base de la aguja Campanille, y vimos que ya habían dos cordadas en la ruta y una tercera esperando, por lo que decidimos corrernos un poco hacia la pared norte donde escalaríamos la ruta “Sangre de edén”, un 5+ tres estrellas de 180  metros, que a nosotros nos parecieron cinco, pues la calidad de la roca era excelente y con muy buena protección. Me tocó puntear el primer largo, bastante vertical, que tuvo de todo, fisuras de dedos, de manos, de puños, buenos agarres y excelente protección. Ese largo le extendí un poco más (50 metros) para así acortar la ruta pues estábamos un poco tarde en la hora.

El segundo largo lo lideró Armando, que en 45 metros de escalada 5+ pasó por buenas fisuras de puño y mano, hasta llegar a una excelente reunión en una gran repisa.

Ahí Lina tomo el tercer largo, un 4+ que terminó en un casi en un 6º pues se fue metiendo más a la derecha de la ruta hasta que llegó hasta un sistema de bloques complicado, donde ya no pudo seguir y nos aseguró para que subiéramos a ver por donde continuábamos.

Luego de ver por dónde podía ir la ruta, decidimos ir por una serie de bloques que se veía más fácil y tratar de ver por dónde iba la línea de rapeles, pues se estaba haciendo tarde y nos quedaba poca luz natural. Fui de primero en ese último largo 45 metros y como era fácil, no más que un 4+, lo hice súper rápido, creo que en 15 minutos estaba en la cumbre asegurando a Lina y Armando, que llegaron poco después. Luego de unas fotos de cumbre, comenzamos a bajar rápidamente pues la luz se nos iba y queríamos encontrar fácilmente las chapas para rapelear. Un rapel corto a unas anillas, y la cuerda se enreda en una roca, por lo que escalé, la desenredé y desescalé a la reunión.

De ahí 3 rapeles con luz y un último rapel a oscuras hasta llegar a la base de la ruta, súper felices pues la jornada había sido exitosa y la escalada abundante y de calidad. Bajamos ese horrible acarreo y llegamos de noche a campamento, sin fuerzas más que para comer algo y dormir.

Al día siguiente no nos despertamos muy temprano, por lo que nuestro plan de escalar alguna ruta larga fue abortado. Buscamos en la guía que nos podía ofrecer Arenales y dimos con una ruta que se llama “Mujeres y tequila”, un 5+ de 180 metros, que queda en la aguja Nuez. La reseñan decía que el primer largo era una trepada de 3º y el segundo, un 4º, pero la verdad es que los dos primeros largos fueron una trepada fácil con solo un paso protegible. Armando tuvo el dudoso honor de puntear este segundo largo de escalada. A mí me tocó el tercer largo de 5º, que va por una fisura/diedro tumbada, que tiene un tramo de 5 metros de buena escalada, el resto era muy fácil hasta la reunión.

Luego a Lina le toco el placer de ir de primera en el cuarto largo, un 5+, el que es el más sostenido de la ruta y que presenta la mejor escalada. Antes de partir, Lina tuvo que esperar a que bajara el primero de otra cordada de escaladores que venia rapeleando por la misma ruta, luego se puso a escalar, pero en la parte más complicada de la ruta, tuvo que esperar  que bajara el segundo de dicha cordada. Detrás de nosotros había otra cordada esperando para subir, por lo que cuando llegamos a la última reunión, nos quedamos poco rato y comenzamos a bajar. Nos topamos con esta otra cordada justo en la misma repisa donde habíamos esta con la cordada anterior. Realmente están muy ocupadas las rutas de Arenales estos fines de semana largo.

Esta vez bajamos temprano y después de descansar decidimos ir a ver el festival de de cine en la montaña que organizaron los locales de Arenales, por lo que estuvimos viendo películas con choripanes y cerveza  por un buen rato. Esa noche nos encontramos con otro grupo de chilenos con los que estuvimos conversando y riendo hasta tarde.

El domingo, decidimos salir temprano de vuelta para evitar atochamientos en la aduana chilena. Pasamos por el mismo restaurant de Uspallata donde habíamos comido la noche del jueves camino a Arenales, a almorzar esos pequeños bife a lo pobre que sirven en Argentina, y llegamos en la tarde a Santiago y antes de las 8PM estábamos cada uno descansando en sus respectivas casas.

Para esta salida llevamos una par de cuerdas Sterling Marathon half 8.8mm, cuerda doble (dry) de 60 metros que nos sorprendieron por lo livianas y fáciles de usar, corren perfecto y las aseguradas eran fáciles, al igual que los rapeles. Totalmente recomendables!

Además, quiero agradecer a Tatoo, pues siempre me da la oportunidad de hacer estos viajes de escalada, aunque tenga que tomarme algunos días libres.

Fernando Fainberg

Equipo usado.

Cuerda doble Sterling Marathon half 8.8mm
Softshell RAB Baltoro Guide
Carpa Kelty Gunnison 1.1

 

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