Jul

11

La bici… más que un deporte


Años  después de dos accidentes de parapente, y haber perdido en uno de ellos la articulación del pie que lo mueve lateralmente,  y de una fractura total de fémur en el otro,  mis actividades outdoors se habían reducido al camping con la familia y trekings cortos, por la imposibilidad de de llevar carga, o usar zapatos pesados,  encontré la bicicleta.

Mis amigos ya habían tratado de introducirme al mundo del ciclismo, pero nunca me atrajo, a pesar de varios intentos. Hasta el día que decidí, por salud,  comprarme una bicicleta y hacer un intento serio, no había cambiado nada.

A los 3 meses de haber comprado una bicicleta de montaña de gama baja, ya me dí cuenta que sería una historia larga.  Así que  le compré en breve a mi amigo Joaquín su bicicleta que a la fecha era una de las mejores “máquinas” que yo nunca había visto.

Así de a poco empecé cada vez más a salir, encontré por casualidad pedaleando a mi vecino Pablo, nos hicimos amigos y ya son más de 5 años que casi todos los martes y jueves salimos a la montaña, en bici,  unas veces con grupos grandes que se nos unen en el camino, otras (la mayoría), Pablito, Ingo (mi perro) y yo.

MAuricio Carreño en el barrio con Ingo.

Martes en el barrio con Ingo.

Con el tiempo empecé a correr carreras, y si bien casi nunca hago podio, siempre termino satisfecho. Las carreras son una verdadera fiesta para mí. Además gracias a las carreras tengo un foco para entrenarme y estar siempre pendiente de la actividad.

La clásica del Oasis - 1

La clásica del Oasis - 2

La clásica del Oasis.

La vuelta al Cotopaxi 2007

La vuelta al Cotopaxi 2007.

Luego de 3 años de MTB empecé a rodar en bicicleta de ruta.  Hoy salgo con un grupo muy grande todos los fines de semana,  a veces somos  sobre 20 ciclistas, y hacemos  “paseos” de hasta 5 horas todas los sábados.

Digo “paseos entre comillas, porque la verdad es que desde el minuto uno, todos vamos compitiendo, y todos los sábados para nosotros son una etapa del Tour de Francia personal.  Tenemos nuestros amigos rivales deportivos, sabemos las fortalezas y debilidades de todos los otros, y a diferencia del MTB donde competimos cada vez que hay una carrera, en la ruta es cosa de todas las semanas.

Llegar devastado a la casa después de rodar en pelotón, darse hacha con la “gallada”, y hablar entre nosotros, todas las sandeces posibles, es un placer que poca gente entiende, y es más placentero aún cuando dejaste atrás al amigo que te la semana pasada te ganó.

Después del clásico cafecito de las salidas de los sábados.

Después del clásico cafecito de las salidas de los sábados.

La bicicleta cambio mi vida, no solo en la salud, pero me hizo reencontrarme con un “vicio”, de esos que te mantienen entre semana pensando en el fin de semana, y de las estrategias par tal o cual evento. Las ganas de volver  al pelotón empiezan el martes. Y entre semana, son mejores los días que se empiezan con pedal mañanero, ya nada estresa tanto!

En estos 5 años de ciclismo he aprendido técnica, bajado de peso, ganado mucho estado físico, pero sobre todo, he conocido más gente que de la que nunca hubiese imaginado, y lo más importante, he hecho amistades que de seguro durarán toda la vida.

Es increíble las satisfacciones espirituales, amigos,  salud y energía  que un par ruedas con  fierros y/o carbón entre medio te pueden dar!

Por Mauricio Carreño

 

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