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Taller de Navegación y Cartografía en Cuenca


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La orientación y navegación siempre habían sido un tema frustrante para mí, toda la vida me la he pasado en el cerro siguiendo al resto, haciendo caminatas y viajes increíbles, pero sin entender nunca realmente cual fue la ruta que tomamos, de dónde vinimos, a dónde salimos. Cuando el Davicho, (que últimamente me había contagiado su pasión  por el tema de las expediciones y la navegació ),  me dijo que organicemos un taller de Cartografía y Navegación sabía que iba a ser un reto enorme, por eso accedí.  Entonces comenzó, nos metimos a investigar, a leer un montón,  armar el manual, a marearnos con tanta información, historia, cartografía, en fin, un mundo realmente increíble que fusiona desde lo más primitivo como el instinto  de supervivencia, la orientación, el conocimiento del comportamiento de la naturaleza, con el uso de las herramientas “modernas” como el altímetro, las brújulas y los mapas.

Y luego vino  la parte más divertida encontrar un lugar para realizar el taller, buena excusa para refundirnos en el páramo y vivirle a la navegada. Decidimos realizarlo en las cercanías al Parque Nacional Cajas, un tesoro que queda a un paso de Cuenca,  con una geografía ideal para el propósito: picachos, aristas, valles, lagunas y un clima terrible!

La gente se inscribió y antes de que podamos darnos cuenta ya teníamos cupos llenos, por suerte llegaron refuerzos del Norte, el Mathias Dammer que aparte de ser un excelente profe, porque se nota que ama lo que hace, vino a contagiarnos con su buena vibra, siempre sonriente, le puede caer el mundo encima que la sonrisa no se le quita de la cara.

La gente le gozó; después de la clase teórica que fue una verdadera avalancha de  información, llegó el momento de ordenar ideas y pasar del papel al terreno.

Dos días de 6 horas de navegación en el páramo, coordenadas, rumbos, triangulaciones ,perdidas, encontradas;  por tres  rutas distintas que pasaban por el Padre Hurco, el Hoyo de las Cajas, la quebrada Chuspipuñona, para terminar en la hermosa laguna de Tushipungu.

Nunca pensé que me iba a llegar a sentir tan cómoda con ese papel lleno de un montón de líneas de colores (mapa), y que iba a lograr que otras personas sientan lo mismo. Después de este curso  para mí, se abre el mundo, siento que dejo de depender de los caminos, de la comunicación, de la “civilización”, puedo elegir a dónde quiero ir e ir, sin el miedo de perderme, (aunque como un buen amigo dice “si todavía no te has perdido en el cerro es porque todavía nos has pasado suficiente tiempo en él”)…lo único que necesito es un mapa, la brújula y el espíritu.

Al final de todo , lo que más me gustó fue poder compartir con gente que simplemente ama la naturaleza, que todavía siente curiosidad, que tiene sed de aprender, que ama caminar en el cerro  y que ha sentido la necesidad de comprender, de  dejar de seguir y guiar y guiarse. Son tiempos en dónde los exploradores ya pasaron de moda, y en donde  tierra virgen ya no existe, sin embargo por suerte todavía existe el espíritu aventurero.

 

Lo que más me queda, a parte de la satisfacción, son unas ganas de caminar, de ir largo y lejos, de seguir mojándome en el páramo, desapareciendo en el espeso de los bosques, mashando en el pajonal, disfrutando del sol en la nuca y del agua en la bota.

Gracias como siempre a Tatoo por mantenerme cómoda y sequita 🙂

Margarita Cardoso

About Margarita Cardoso

Cuenca, Ecuador. Margarita no puede recordar momentos de su vida en los que no haya estado envuelta en alguna actividad deportiva. Desde los 5 años empezó con ballet y gimnasia artística, deporte en el que se destacó internacionalmente y al que se dedicó largos años. En el 2004 conoció la escalada y ha tenido la oportunidad de vivirla como una forma de vida, se ha dedicado al plano competitivo obteniendo importantes logros. Más información sobre Margarita Cardoso.

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